Nuestra experiencia humana está marcada por el cuerpo que nos ha tocado tener, por su materialidad que nos transporta por la vida, a veces nos da alas y a veces nos limita. En esta sesión, el cuerpo, nuestro cuerpo, es el material para la poesía.
1. Lecturas
Compartimos un poema de la escritora afrocostarricense Shirley Campbell Barr.
ROTUNDAMENTE NEGRA
Me niego rotundamente
a negar mi voz
mi sangre
y mi piel
Y me niego rotundamente
a dejar de ser yo
a dejar de sentirme bien
cuando miro mi rostro
en el espejo
con mi boca
rotundamente grande
y mi nariz
rotundamente ancha
y mis dientes
rotundamente blancos
y mi piel
valientemente negra
Y me niego categóricamente
a dejar de hablar mi lengua, mi acento, mi historia
Y me niego absolutamente
a ser de los que se callan
de que temen, de los que lloran
Porque me acepto
rotundamente libre
rotundamente negra
rotundamente hermosa.
2. Ejercicios
a) Doy una respuesta breve, sin pensar mucho.
¿Qué parte de mi cuerpo me gusta más?____________________
Yo diría que esa parte es __________________ y _____________
¿Qué parte de mi cuerpo no me gusta? _____________________
Creo que esa parte es _____________________
Para mí, mi cuerpo es como ______________________________
b) Describo detalladamente.
Si mi cuerpo fuera una casa ¿cómo sería esa casa?
c) Respondo poeticamente ¿ Cómo sería ir de viaje por...
- La espalda del ser amado...
- Las palmas de mis manos...
- La mejilla de un niño pequeño...
- El cabello largo de una sirena...
d) Escribo un poema
Tomando como base cualquiera de los ejercicios, escribo un poema sobre mi cuerpo, el cuerpo amado o en general, sobre lo que implica andar por la vida con un cuerpo que es socialmente definido, escudriñado, controlado, etc.